El día ha empezado durmiendo un ratito más, ya que la misa era por la tarde pero en esta casa no empieza el día sin rezar, por lo que el Laudes no nos lo perdemos.
Como siempre, el camino ha sido amenizado por la mejor música pinchada por el misionero DJ Padre Mateo, sus sesiones hacen que lleguemos que a la escuela motivadísimos. ¿Uno de los mejores momentos del día? La entrada a la escuela: el aluvión de abrazos de los alumnos, el cariño que nos dan no se puede describir con palabras.
Como novedad, hoy hemos hecho talleres: con la hermana Isabel, hicimos talleres de origami que terminaron con centenas de aviones de papel volando invadiendo el cielo. Olalla se encargó de los más pequeños, enseñándoles a hacer guirnaldas, mientras que Alma estuvo con un grupo de alumnas que querían bailar, montando sus propias coreografías y no podía faltar, el fútbol con Mateo.
La limpieza del comedor ha terminado con un concierto de los misioneros cantando Aitana con la escoba como micrófono y gestos de cariño inesperados. Después de un precioso día soleado… ¿cuándo ha llovido? Cuando estábamos de vuelta andando hacia a casa. Nos lo hemos intentado tomar como humor simulando que estábamos en un anuncio de colonia, dramáticos y con el pelo mojado.
Hoy hemos empezado con la nueva comunidad, Las Piñas, que después de haber estado en la locura de la comunidad de Ekunay, hemos podido disfrutar muchísimo de ellos. Pero todo no podía ser perfecto, la vuelta ha sido un tanto catastrófica: Mateo rompió al sentarse la cuchara que tanto necesitamos para servir la yucuta y que nos habían prestado. La hermana Yajaira ha recibido la noticia y…
La misa por la tarde estaba ofrecida a los bachilleres, que hoy se graduaban, lo que ha hecho que el cura se marcara un laboriosa homilía. Al final, se nos hizo tan tarde, que el rosario y las vísperas han sido un poco deprisa y corriendo. Seguimos con nuestras tradiciones, dormirnos con abrazos pero se le ha añadido una nueva: un “te quiero” de la hermana Yajaira dirigido cada día a un voluntario diferente. ¿A quién le tocará hoy?









