Buenos días a nuestros lectores habituales. Para empezar, contaros que estamos todos genial y llenos de energía, aunque con mucha pena de irnos de este lugar tan especial que tanto nos ha dado.
El día de hoy ha empezado como siempre, yendo a misa para después desayunar corriendo e ir rápido al instituto y al cole para poder preparar todo y dejarlo listo ya que ¡¡¡HOY ERAN LOS EXÁMENES!!!
Después de tanto esfuerzo y dedicación para que nuestros alumnos sacaran su curso adelante, por fin llegaba el día de demostrarlo, así que estábamos también expectantes de saber qué tal iba a salir.
Las profes del instituto se dividieron en distintas aulas para así poder controlar que todo estuviera en regla durante el examen, y así mismo fue en el colegio, cada uno con su clase. Después de una larga y tendida mañana, a la 13:00 acabamos todos, por lo que nos fuimos a comer y a dormir una siesta bien merecida. Darle las gracias a Antonio, hermano del padre Emiliano, quien nos trajo una bolsa llena de piñas para que pudiésemos disfrutar de ellas, además del rico aroma que traían.
A las 16:00, fuimos como invitados al cumpleaños de mamá Eulogia, una espléndida mujer quien, junto a su marido y a toda su familia, nos acogieron como si fuésemos uno más, y la verdad que fue un rato muy agradable y único.
Para darle más entusiasmo a la situación, de repente apareció padre Alberto en la casa, ya que era sobrino de mamá Eulogia, lo que fue una grata sorpresa para todos y, como siempre, tratando de que todos estuviésemos lo más cómodos posibles.
Para variar y para quien no lo sepa, nuestra segunda casa es la sastrería que tenemos a escasos metros de casa, ya que pasamos TODOS los días allí; ya sea porque tenemos que pagar, encargar algo, preguntar, o simplemente por ver a nuestro gran amigo Diallo, jefe de la sastrería a quien perfectamente podríamos llamar “amigo” de tanto tiempo que hemos estado compartido juntos jaja.
Lo más cansado de la tarde de hoy era corregir los ochenta mil exámenes que había, pero al final hemos podido con ello, y más con el ánimo una hora antes de vísperas, de haber practicado un magnífico baile que haremos mañana casi todas las profes y algunas alumnas en el último día del curso de verano!!
La verdad que no tenemos ni punto de comparación en el ritmo a la hora de bailar como lo hace la gente de aquí, pero creedme que cuando veáis el vídeo mañana, no lo hacemos tan mal jajaja…
El día de hoy finaliza feliz de haber recogido el fruto de todas las clases impartidas durante este mes, feliz por toda la emoción de la celebración con todos nuestros alumnos, pero tristes por que nos estamos dando cuenta de que esto se acaba ya y parece que fue ayer cuando vinimos.
Una experiencia inolvidable, de aprendizaje, llena de vivencias, emociones, muy buena compañía y repleta de momentos que nos han enseñado que la esperanza puede florecer incluso en las circunstancias más duras, y que la sonrisa sincera de alguien es muchísimo más valiosa de lo que imaginamos.








