Un día más amanece en Evinayong , ya es rutina en el camino a misa compartir que peculiar sonido nos ha despertado , los gallos que cantan mucho antes del amanecer, Globi con sus ladridos y carreras o el coro.
Tras coger fuerzas con nuestro nuevo desayuno favorito, la leche en polvo , nos pusimos en camino para cada uno dar lo mejor de nosotros a nuestros chicos del Carmen Salles, hoy era un día en el que se empieza a notar que las cosas cogen su cauce , las clases son más intensas ¡Ya ha empezado el curso de verano de verdad ! , los chicos están emocionados y dispuestos a aprender, aunque también tenemos algún que otro rebelde que nos trae locos.
Después de clase han llegado los talleres de primaria que un día más entre manualidades y juegos tradicionales han llenado las clases de alegría y ganas de disfrutar todos juntos.
Hoy las dos casi enfermeras, Cris y Tania , han tenido la gran oportunidad de hacer de nuevo una visita al hospital general de Evinayong para ver su funcionamiento por la mañana , un choque de realidad , pero a pesar de esto,
hoy han aprendido la valentía y valía de los sanitarios de este pueblo.
Ya llega la hora de la comida y tras un día de ajetreo una de las mejores sensaciones es entrar en casa y respirar el olor de la estupenda comida que todos los días las hermanas nos cocinan con mucho cariño.
Aquí todo el tiempo se exprime al máximo y ha tocado sesión de peluquería, trenzas para Inés, Cris y Tania .
Nuestro plan de por la tarde nos iba sorprender mucho más de lo que pensábamos todos , visitar Mbé Bosque , el poblado del Padre Emiliano ha marcado un antes y un después , tras 1 hora de camino por la selva.
Hemos podido conocer a todo el poblado.
Entre canciones , risas , presentación y bailes todos hemos compartidos momentos inolvidables.
Hemos ayudado todo cuanto estaba en nuestra mano con medicinas , gafas, curas o con una simple sonrisa , y aunque ellos no lo saben nos han ayudado más a nosotros.
Hoy nos llevamos una enseñanza: quien menos tiene más te da, hemos recibido una caja enorme con alimentos de su poblado desde caña de azúcar hasta cacahuetes.
La despedida ha sido dura pero volveremos la próxima semana con más ganas.
Pensábamos que el día no podía tener más sorpresas pero al llegar la mesa nos esperaba con tortilla de patata, jamón y sopa.
Una cena Española que nos ha hecho sonreír aún más .
(Tranquilos todos los padres que comemos muy bien, nos están mimando demasiado )
El día finaliza con alguna que otra tarea preparación de clases y algunas caricias con Globi.
Listos para el siguiente día y con más ganas e ilusión aún, en este lugar la esperanza y la ilusión supera siempre al cansancio.

















