Comenzamos el día con la Eucaristía, en este día de S. Benito, tratando de recoger su máxima: Ora et labora.

Los días se llenan de actividades.  Después del acto de la bandera y del rezo que como veis lo hacen muy recogidos, con las manos juntas, comenzamos las clases. Estas son de lengua, matemáticas, idiomas… Se comienzan las clases recogiendo el tema del día anterior. El de ayer fue el de las semillas… hoy del agua, dentro de la experiencia tierra.

La barrera lingüística es grande porque los niños hablan en creole, una parte considerable del grupo es bilingüe español-inglés, y algunos solo español o inglés. Tenemos algunas ayudas que hacen de intérpretes  y en el grupo de voluntarios hay traductores. Esto  se parece a un Pentecostés.

Los niños son listos y aprenden enseguida pero lo primero tienen que entender…tampoco les gusta mucho razonar, aunque memorizan muy bien. La enseñanza en este país es predominantemente memorística.

Les gusta jugar, pintar, colorear… cantar. Hoy con el tema del agua están haciendo actividades con este elemento: Intentando explicar cómo se forma el arcoíris, enseñar los colores en los cuatro idiomas, juegos de agua, el ciclo del agua, regar las semillas que se plantaron ayer… Los estados del agua, y poner ejemplos del uso que damos al mismo, dada la importancia que tiene en nuestra vida.

Por las fotos podéis ver que a las niñas, sobre todo les gusta adornarse mucho el cabello.

También tenemos consultorio  y  servicio de enfermería, pues entre los voluntarios hay una enfermera cualificada y un estudiante de 4º año de medicina.  Como veis un poco de todo. Ponemos nuestro grano de arena en la construcción del reino al que cada día nos llama Jesús.

Además, entre el grupo de voluntarios está un aspirante a religiosa concepcionista y la llamada vocacional está presente.

Seguiremos en contacto. Unas fotos para que veáis algo de nuestra experiencia misionera. Se nos ve felices ¿no?