Hoy comenzamos el día, como ya es habitual, dando clases y realizando los talleres con los niños. Una mañana llena de actividades, juegos y momentos compartidos que disfrutamos muchísimo con ellos.
Después de una mañana intensa, llegó el momento de comer y descansar un poco para recuperar fuerzas. Por la tarde nos pusimos en marcha de nuevo y fuimos hasta un hospital para hacer entrega de unas medicinas. Fue una visita muy especial, porque nos permitió aportar nuestro pequeño granito de arena y conocer un poco más de cerca la realidad del lugar.
Después aprovechamos para dar un paseo y seguir descubriendo nuestro entorno. Durante el camino nos encontramos con unos niños jugando al fútbol y, como no podía ser de otra manera, nos quedamos un rato viéndolos jugar. Fue bonito ver cómo, con tan poco, consiguen disfrutar tanto y convertir cualquier espacio en un campo de fútbol.
Al caer la tarde regresamos al colegio para celebrar las vísperas, cenar juntos y descansar después de otro día lleno de experiencias. Poco a poco, los días van pasando y cada uno nos deja nuevos momentos, nuevas historias y muchos recuerdos que nos llevaremos con nosotros.
Ahora toca dormir y reponer fuerzas, porque mañana será otro día y seguro que nos esperan nuevas aventuras.
