Buenos días, mundo.
Hoy arrancamos el día con una energía que ni el sol de Evinayong se atreve a igualar. Comenzamos oficialmente las clases en el colegio Carmen Sallés, y el ambiente no podía ser mejor.
Nos levantamos temprano para asistir a misa a las 7:00. Y, como buen ritual del grupo, después llegó uno de los momentos más esperados: el desayuno. Cada día estamos más unidos, las bromas fluyen, las tareas se reparten solas… y, como siempre, Marisol al pie del cañón con la lavadora comunitaria. Un lujo de compañera.
Y entonces empieza la aventura: los niños llegan con más de una hora de antelación al colegio. Ver esas ganas, esa ilusión por aprender, es algo que te descoloca por dentro… pero para bien.
Gracias a Laura, que con su paciencia y humanidad consigue que todo tenga sentido, las primeras horas las dedicamos a conocernos un poco más. Después tocó Lengua, y luego Matemáticas, donde las risas y los números se mezclaron sin problema.
En el recreo organizamos un partidazo de fútbol: mi equipo, formado por cuarto y quinto de primaria, contra los de sexto. Ganamos, por cierto. Mañana les toca a las chicas demostrar quién manda en el patio.
Al volver del recreo, nos pusimos a dibujar con tizas en el suelo. Algunos de los mensajes que dejaron los niños fueron tan bonitos que me quedé mirando en silencio, impresionado. Hay cosas que no se olvidan.
Mientras tanto, en el instituto, los profes de ESBA (4 voluntarios y 2 antiguos alumnos) fueron haciendo las presentaciones en cada una de las clases, organizando la liga y compartiendo tiempo de recreo con los jóvenes. Al volver a casa, aún les tocaba cuadrar horarios por cursos y asignaturas.
A las 13:00 terminó la jornada y nos fuimos a comer. Hoy sí hubo siesta oficial, y vaya si se agradeció.
A las 16:00 nos pusimos de nuevo en marcha: visita al supermercado para comprar comida para las familias y también para nosotros (que hoy juega España, y eso hay que celebrarlo). Aprovechamos para comprar pintura y materiales para seguir decorando el instituto.
Después, vuelta al cole, cena y… partido, de momento gana España a Portugal 1-0.
Un día intenso, lleno de actividad, de risas, de polvo en los zapatos y de cariño en el corazón. De esos que te recuerdan por qué estás aquí.
















