El tema para el día de hoy basado en la encíclica del Papa «Laudato Sí», continúa con la misma que inició el viernes: Agua.

Además del estar en el colegio con los alumnos y los bateyes con los muchachos también tenemos repartidas las labores de la casa. Estamos repartidos en equipos compuestos por parejas. Al completar la primera semana, han rotado las asignaciones para que todos acabemos haciendo todas las labores. El primer equipo en hacerse presente es el equipo de la oración y preparación de la mesa. Anoche este equipo ya estuvo trabajando en la preparación de la oración, escogiendo textos, cuentos, y un video que nos ayude a continuar con el tema de Agua mencionado anteriormente, la puesta en escena fue hoy en la capilla a las 07:00

Elefantes feat. Manolo García – Agua


Terminamos la oración con la oración de Santa Carmen:

María, danos tu bendición 
para que nunca caigamos en ninguna tentación; 
pues toda dichosa suerte está, María, en tus manos. Haz, Señora, consigamos tus hijos buena muerte.

La bendición del Padre, 
el amor del Hijo, 
la gracia del Espíritu Santo 
sean con nosotros ahora y siempre.
Amén.

Acto seguido, vamos al comedor tras la bendición de la mesa, hincamos el diente a los ricos alimentos que nos aportan la energía necesaria para afrontar la primera parte de la mañana, primeras risas y sonrisas de los voluntarios que vamos contentos a la escuela y al reencuentro con los alumnos.

Miradas, abrazos, sonrisas…

Como todos los inicios, los alumnos se forman en hileras cada uno con su profesor y mientras suena el himno, se izó la bandera, todos con la cabeza descubierta, mirada al frente, mano al pecho y entonando la letra.

Acabado el himno donde la directora estima oportuno, tratamos de manera ordenada y en silencio cada profesor en fila india caminar hasta nuestras aulas.

Ya conocemos la dinámica, y comenzamos con el desayuno, que hemos visto que a lo largo de la semana varía y los niños aprecian con mayor entusiasmo unas variantes respecto a otras, pero todas son de provecho para los alumnos.

Trabajamos en la oración y en las clases el mismo tema que tenemos y ya hemos mencionado con anterioridad el agua

A través de las lecciones, dinámicas o juegos tratamos de reforzar en la medida de lo posible lo que los alumnos deben aprender. Hay diferentes progresos, en unos las matemáticas parece que son su fuerte y a otros les va mejor en lengua, pero una cosa que se puede comprobar es que están dispuestos a ayudarse unos a otros.

Alumnos colaborando
Dinámicas con un dodecaedro

El receso o recreo es el momento esperado por los muchachos que nos sirve para tener un tiempo diferente y compartir más risas

Continuamos con los talleres que tienen más dinámicas para que colaboren compartan y traten de divertirse, donde la competencia de querer ir en solitario o de que solo valga ganar pase a ser un plano secundario y lo importante sea compartir y aprender juntos.

Finalizados los diferentes talleres volvemos a comer, preparación de la mesa, presentación y bendición de los alimentos, comemos y compartimos las diferentes situaciones de las clases, los aciertos u errores, para tratar de que todos juntos aprendamos también.

Aparecen algunos alumnos que la primera semana no estuvieron, otros faltaron, y así vamos conociendo a todo el elenco, y se nos hace llevadero, quizás, esto es un acierto pues las aulas tienen un número llevadero de alumnos hasta que nos hagamos completamente al ritmo de los alumnos. La providencia que nos ayuda.

Preparativos para el batey, unos con materiales físicos y otros por descanso o mini siesta cada cual va aprendiendo a medir sus fuerzas, pero a las 14:30 salimos de nuevo a la realidad tan asombrosa del batey. Allí los muchachos nos esperan también para recibir la merienda y el conocimiento y juego que podamos hacer con ellos, realmente aquí nos exprimen y damos lo mejor.

Por último los juegos, descanso, sesión de fotos y de regreso a casa.

En casa nos esperan los chico y jóvenes del barrios, pero hay que terminar las tareas del hogar, como recoger y doblar la ropa, orden…

Algunos voluntarios siguen preparando las cena y otros salen a pasar con la chiquillería que esperan pacientemente la salida para jugar y reír.

La cena y más tareas de hogar, preparar la mesa, recoger y lavar los platos, y una vez secos colocarlos en su lugar.

Descanso y compartir o preparar las actividades de la mañana, revisión de lo acontecido en el día especialmente en el batey, preparativos de las clases de mañana, y escritura del blog son las ultimas tareas realizadas antes de irnos a dormir, que mañana nuevamente nos encomendaremos al Señor para que nos ayude y aliente junto a Santa Carmen Sallés para que hagamos como dijo una voluntaria hoy, «amar a estos niños» Suficiente aprendizaje tanto para ellos como para nosotros