Domingo día 5 , nos despiertan los cantos en Fang (lengua de Guinea Ecuatorial) de la misa de la comunidad, pero nuestro tercer día empieza un poquito más tarde de lo normal. A las 8 nos encontramos los voluntarios con las hermanas en el comedor para comenzar el día con un maravilloso desayuno, mermelada de papaya, aguacate, fruta, pan y un buen café aromatizado con leche en polvo.
Ya estamos listos!!!
Hoy con nuestras mejores galas vamos a la misa de niños a las 9. Con mucha ilusión, preparamos los cantos para acompañar al coro.
A la salida nos encontramos con niños y jóvenes que vienen a saludar a los voluntarios de este año. Es curioso, son sus vacaciones y están deseando volver al curso de verano, aprender, compartir y jugar juntos. Así que surgen muchas preguntas en mi mente…
Al llegar a nuestro cole Carmen Sallés, vemos las clases, sencillas, pero 40 pupitres juntitos , jajajaja nos miramos y nos leemos la mente: “Adelante siempre adelante, Dios proveerá “. Por cursos ponemos mente y corazón en las clases, talleres o actividades que vamos a realizar durante la semana.
Se escucha a Madre Ana Rosa: Chicoooos a comer!!!
Un parón necesario para compartir juntos la comida, dando gracias siempre a las Hermanas y a un cocinero espontáneo (nuestro voluntario Fran) que nos deleita con su maravillosa ensaladilla rusa y para la noche promete tortilla de patata.
Tiempo libre de una horita, cada uno aprovecha para contestar algún whatsapp si la wifi lo permite, leer o, en mi caso, siesta necesaria. Aquí pronto se escucha el sonido de los animalitos y me cuesta conciliar el sueño, así que este ratito es un regalo.
A las 16:15 nos espera la Hermana Wivine en la entrada, nos invita a acompañarla a los barrios de Tomasi y Evinagong Grande para dar la comunión a personas mayores que no pueden salir de sus casas y también algo de comida que ha preparado para ellos. En el camino los niños y niñas reconocen a las Hermanas y salen a saludarlas, también quieren conocer a los voluntarios, nos saludan, preguntan nuestros nombres y es muy emocionante ver lo agradecidos que son. La llegada a esos barrios más pobres es dura para todos, impresiona ver la situación de niños, mujeres y ancianos, pero a la vez nos dan una gran lección de vida que no se puede explicar con palabras. Vuelta al colegio, silencio, cabeza y estómago encogidos y mucho que pensar.
Mini descanso, vísperas, cena y una sorpresa…. Primera puesta en común de lo vivido hasta ahora entre nosotros, pero eso es un secreto. Aunque os diré que, a pesar de la diferencia de edades y lugares de donde venimos, en CONVIVIR ya tenemos un 10.
AHORA BUEN DESCANSO A TODOS, MAÑANA ES UN GRAN DÍA.















